Principios básicos y notas aclaratorias
A continuación encontrará los principios básicos de la Libre Organización, tal y como fueron definidos por Manuel Gualda Caballero el 26 de marzo de 2007. También se incluyen unas primeras notas aclaratorias.
PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA LIBRE ORGANIZACIÓN
La Libre Organización es aquella que garantiza que todos sus miembros puedan, en todo momento y en régimen de absoluta libertad e igualdad:
- Proponer asuntos a tratar por la Organización.
- Seleccionar aquellos que deban ser tratados por el conjunto de la Organización.
- Debatir y decidir sobre estos últimos.
- Cuestionar, debatir y decidir acerca de la continuidad o no en sus cargos, de aquellas personas que, en su caso, desempeñen alguno.
NOTAS ACLARATORIAS (numerus apertus)
- En realidad, el 4º punto no sería necesario incluirlo dentro de los
principios básicos, ya que es consecuencia lógica y natural de los tres
anteriores, pero hemos decidido explicitarlo para recalcar que en la
Libre Organización en que sus miembros hayan decidido la existencia de
cargos, las personas que los desempeñan pueden ser cesadas de los mismos
en cualquier momento (de hecho, es el punto que suele llamar más la
atención a quienes leen por vez primera estos principios básicos). En la
Libre Organización no hay ni listas cerradas, ni período temporal en que
los cargos electos sean intocables, ni nada por el estilo.
- El término "cargo" está usado en su acepción de "Dignidad, empleo,
oficio", conforme a lo establecido en el DRAE
[http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?LEMA=cargo] y "en su caso"
indica que la Libre Organización es compatible tanto con la existencia
como con la inexistencia de cargos en la Organización. Esto habrá de ser
decidido libremente por los miembros de cada Organización, desde la más
pequeña asociación local, hasta la Asamblea Ciudadana Mundial.
- En teoría, la Libre Organización es aplicable a cualquier forma de organización humana, con independencia de su naturaleza, fines e ideología. Por tanto, podría ser implantada en organizaciones de izquierda, de centro, de derecha y neutras. En asociaciones, fundaciones, plataformas ciudadanas, partidos políticos, empresas, administraciones públicas, gobiernos, etc. Una cosa es cómo nos organizamos y, otra distinta, para qué.


